LOS DIEZ MANDAMIENTOS: Para compartir el planeta con los animales que amamos.
Un decálogo para proteger nuestro planeta y convivir en armonía con los animales. Unas propuestas esperanzadoras basadas en el rigor ético y científico de los autores.
Jane Goodall y Marc Bekoff
Si los aplicamos en nuestra vida diaria, cambiarán nuestro punto de vista y nuestro modo de vivir en el planeta.
• Somos parte del reino animal. Existen numerosas semejanzas entre la conducta humana y la animal, lo que demuestra que las personas también somos animales. Los animales pueden sentir emociones parecidas a las de los humanos, como miedo, euforia, vergüenza, rencor, furia, compasión, asco...
• Aprende de los animales. Si tratamos a los animales como compañeros podremos aprender mucho de ellos y de sus vidas, pues sus proezas llegan a ser abrumadoras. Si logramos ver a los animales como maestros, y no como objetos, no permitiremos que ocurran acciones brutales contra ellos.
• Enseñar a nuestros hijos. Es necesario que facilitemos a nuestros hijos experiencias adecuadas hacia los animales.
• Gestión sabia de la tierra. Abogamos por una administración más compasiva y cuidadosa de la vida en la Tierra. Para ello señalamos posibles prácticas cuyo objetivo es hacer que nuestras huellas, desde que nacemos hasta que morimos, sean más livianas. Debemos tener en cuenta de qué manera nuestras acciones pueden afectar a otros animales.
• Recuperar los sonidos. En las zonas industriales, las voces de los animales han sido silenciadas por el tráfico y la maquinaria. También en África, los sonidos de los elefantes y leones, por ejemplo, están ya desapareciendo. Está en nuestras manos hacer algo y ayudar a recuperar áreas naturales devastadas.
• Conocimiento sin daño. Para saber más cosas acerca de la vida de los animales existen formas de conocimiento respetuosas, pero también otras que son invasivas o crueles -como la experimentación en laboratorios- que hay que evitar.
• Mantén tus convicciones. Podemos hacer que las cosas cambien si expresamos en voz alta lo que nos preocupa y actuamos.
• Ayuda a los grupos pro-animales. Existen muchas historias sobre personas que con su dedicación y amor por los animales han ayudado a cambiar las cosas. Muchos de los esfuerzos de estas personas se han traducido en sociedades protectoras de animales.
• Actuar y vivir con esperanza. Cada acción que se realice para hacer un mundo mejor, por pequeña que sea, cuenta y merece la pena.
Jane Goodall y Marc Bekoff
BASES FILOSÓFICAS DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES
Fuente: Adriana de la Garza
Tomado de: http://www.conciencia-animal.cl/paginas/leyes/leyes.php?d=52
El pensamiento de Peter Singer en Liberación Animal
En 1970 el filósofo australiano Peter Singer siendo un estudiante graduado en la Universidad de Oxford, Inglaterra, conoce a un grupo de estudiantes de filosofía que eran vegetarianos.
Tras reflexionar sobre los motivos por los cuales sus amigos optaron por una forma de vida vegetariana, Singer llega a la conclusión que la base filosófico-moral en donde se sustenta la relación humana con el mundo animal y misma de donde se desprende el trato y la concepción que los humanos tenemos de los animales, planteaba un problema moral de grave índole. Singer, concluyó que esta relación en sí es un sistema de opresión de otras especies por los seres humanos o como literalmente la define una “tiranía de los humanos sobre los no-humanos”.
A través de sus tesis filosóficas, Peter Singer busca acabar con esta tiranía, busca convencernos que los animales son seres sensibles e independientes y no simples objetos cuya existencia se reduce a satisfacer nuestros intereses humanos. Sus postulados se dirigen a todo aquel que busca acabar con la explotación y la opresión en cualquier nivel en que ocurran y que considera que el principio moral de igualdad en la consideración no debe estar restringido al tratamiento de los miembros de nuestra misma especie. Su pensamiento está basado en esta tesis, como lo veremos a continuación.
El principio de igualdad de Peter Singer
Singer argumenta que el principio básico de igualdad no requiere igual o idéntico trato; requiere igualdad en la consideración. Igualdad en la consideración para seres diferentes conlleva a diferentes tratos y a diferentes derechos.
Por lo tanto el principio de igualdad, de acuerdo a Peter Singer, es una idea moral no un hecho, de manera tal que, “el principio de igualdad entre seres humanos no es una descripción sobre una igualdad pretendida entre los seres humanos: es una receta de cómo debemos tratar a los seres humanos”
Jeremías Bentham incorporó la base esencial de la igualdad moral a su sistema de ética a través de la siguiente fórmula: “cada uno cuenta por uno y ninguno por más de uno”; es decir, que los intereses de cualquier ser deben ser tomados en cuenta y dárseles el mismo peso que a los intereses de cualquier otro ser. Posteriormente, Henry Sidgwick planteó el mismo punto así: El bien de cualquier individuo no es de mayor importancia, desde el punto de vista del universo, que el bien de cualquier otro”.
Recientemente el debate en la filosofía moral se inclina a un acuerdo al aceptar como un presupuesto fundamental en las teorías morales el dar a los intereses de todos los seres una igualdad en la consideración.
Es la consecuencia de este principio de igualdad la que nos lleva a que la preocupación por otros y nuestra prontitud a considerar sus intereses no dependan en la apariencia o habilidades de los otros. Singer establece que precisamente lo que este principio requiere de nosotros es que tomemos en cuenta las características de los seres afectados por nuestros actos. Así, la consideración por el bienestar de un niño en Estados Unidos requerirá que se le enseñe a leer, mientras que la consideración por el bienestar de un cerdo requerirá que se le deje en compañía de otros cerditos en un lugar adecuado con suficiente agua, comida y espacio para correr libremente. El elemento básico –el tomar en cuenta los intereses del ser, cualquiera que estos intereses sean- debe, de acuerdo al principio de igualdad, ser extendidos a todos los seres, negros o blancos, masculinos o femeninos, humanos o no-humanos.
Peter Singer deja claro que es en este fundamento filosófico -moral en el que se basaron los casos en contra del racismo y en contra del sexismo. Singer acierta al afirmar que es basado en este principio que debemos condenar lo que se ha denominado “especismo” en analogía con racismo. El término especismo refiere a prejuicios o actitudes predispuestas para con los intereses de los miembros de nuestra misma especie y en contra a los intereses de los miembros de otras especies. Singer establece que sí el hecho de que un ser humano sea mas inteligente que otro no lo faculta para que esclavice o use al otro para la consecución de sus fines, por que ese mayor grado de inteligencia faculta a los humanos a explotar a los no-humanos?
Diversos filósofos y escritores han propuesto como un principio moral básico el principio de igualdad en la consideración, pero pocos han reconocido que este principio debe extenderse a los miembros de otras especies. Empero, Jeremías Bentham en un pasaje escrito cuando los franceses habían liberado a los esclavos negros pero estos continuaban siendo tratados en Gran Bretaña y sus colonias en a misma forma que nosotros actualmente tratamos a los animales, planteó lo siguiente: Llegará el día cuando el resto de los animales de la creación adquieran esos derechos que nunca les hubiesen sido negados de no haber sido por la tiranía humana. Los franceses han descubierto que la negrura de la piel no es razón alguna para que un ser humano sea abandonado a los caprichos de su torturador. Vendrá el día en que será reconocido que el número de patas, la vellosidad de la piel, o la terminación del os sacrum son razones igualmente insuficientes para abandonar a un ser sensible al mismo destino.
¿Que otra cosa debe ser trazada en esta línea insuperable? Es la facultad de razonar o tal vez la facultad de discurso? Empero un caballo adulto u un perro adulto sin lugar a dudad es mas racional, y un animal con mayor capacidad de comunicación que un infante de un día de nacido. Pero supongamos, que fueran de otra manera, es decir menos racionales, que sucedería? La cuestión no es, Pueden razonar? Pueden hablar? Sino Pueden sufrir?
Singer declara que es en este pasaje en donde Bentham plantea la capacidad para sufrir como la característica vital que otorga a un ser el derecho al principio de igualdad en la consideración. La capacidad de sufrimiento – y más estrictamente, de sufrimiento, de gozo o felicidad- es el prerrequisito para “tener intereses”, una condición que tiene que ser satisfecha antes de comenzar el debate sobre otro tipo de derechos.
La conclusión es que si un ser vivo –cualquiera sea este- está sufriendo no existe justificación moral alguna para no tomar en consideración su sufrimiento. Sin importar la naturaleza del ser vivo, el principio de igualdad requiere que su sufrimiento sea contado de manera igual con el sufrimiento de cualquier otro ser.
Singer argumenta así que el racista viola el principio de igualdad al otorgarle mayor peso a los intereses de los miembros de su misma raza cuando existe un choque entre sus intereses y los intereses de los miembros de otra raza. El sexista viola el principio de igualdad cuando favorece los intereses de los miembros de su mismo sexo. De la misma manera el especista permite que los intereses de su misma especie pisoteen los intereses mayores – o bienestar mayor- de las otras especies.
El patrón del racista y del machista es exactamente el mismo que el del especista. Por ende, no existe justificación moral alguna para que sigamos ignorando los derechos de los animales.